Un paseo por el Upper West Side

Centro comercial Time Warner Center, situado en Columbus Circle, una plaza preciosa y muy abierta.

Esta zona pertenece ya Upper West Side, la zona al oeste de Central Park, un barrio que parece ser el gran centro del arte, la ópera, la danza y la música. Uno de sus máximos exponentes es el Lincolm Center, un conjunto de edificios enteramente dedicado a acoger espectáculos. Es un lugar muy espacioso y que alberga la Metropolitan Opera House.

Casualmente estábamos muy cerca de la Apple Store del Upper West Side, la última que nos quedaba por visitar para hacer un “pleno” de las cuatro tiendas de Apple que hay en Manhattan. Hicimos check-in como dos buenos frikis y seguimos el paseo. Ahora era turno de actuar como buenos guiris y comprar algún típico souvenir. Personalmente odio las tiendas de souvenirs, me parece una chorrada comprar trastos sólo porque tenga pintado el nombre e de una ciudad. Cuando visito un sitio nuevo, lo único que suelo llevarme es un imán de recuerdo. Me gusta tener uno de cada lugar que visito. Pero bueno, hay a quien le hace ilusión que les traigas algo con el nombre de la ciudad en la que has estado.

Y para cenar, optamos por el P.J. Clarkes, una hamburguesería típica neoyorquina que Álvaro ya conocía. Muy auténtico elsitio y una variedad de comida increíble. Las patatas fritas por ejemplo, las puedes pedir con una salsa de queso azul cremosa, que es sublime, pero para mí lo mejor, la tarta de lima que nos pedimos de postre. En este viaje he descubierto mi afición a la tarta de lima, porque antes de venir a EEUU nunca las había probado. Empezaré a buscar una receta para hacer en casa, así que si conocéis alguna, se aceptan sugerencias! Quiero volver a P.J. Clarkes sólo para probarla de nuevo antes de irnos.

Tras la cena, un paseito por la Quinta Avenida, que de noche es impresionante y para el hotel. Para volver nos cogimos un taxi neoyorquino! Es la primera vez que nos cogíamos uno y la verdad es que aquí conducen muy a lo loco! Los coches se cruzan continuamente, las personas pasan tranquilísimas con el semáforo en rojo, las bicis van a su ritmo por la carretera… pero llegamos sanos y salvos al hotel… Hoy ha sido un día en el que hemos hecho más vida de ciudad. Mañana día de museos y vuelta al turisteo. A ver si podemos hacer otra cosa que tenemos pendiente en nuestra lista. Ya lo veréis!!

Lo falso en Chinatown

Chinatown es el reino de las falsificaciones. Bolsos, joyería, relojes, gafas… Todo se vende y todo se compra. La policía lo permite, porque a pesar de que la NYPD se pasea por la zona, los chinos siguen vendiendo a escondidas todo cuanto pueden.

Me habían hablado de que en Chinatown se podían encontrar muy buenas imitaciones y que mujeres chinas te ofrecen sigilosamente, bolsos y todo tipo de falsos objetos, sobre todo si te ven pinta de turista. Nos la vieron: Do you want handbags? Pues sí.

A ver qué es lo que tenía. Una mujer nos metió en un local y empezó a sacar bolsos de un montón de marcas, escondidos dentro de maletas. Compramos un par, que no estaban mal, pero no eran las mejores imitaciones del mundo, pero bueno…Uno va aprendiendo, y para otra vez, ya sé a qué atenerme.

Después de nuestra esta experiencia, continuamos por la calle de Broadway, plagada de tiendas de moda y en la que volvieron a caer algunas compras para nosotros y para la familia (para que luego no se quejen de que no les llevamos nada). Lo bueno y malo de Nueva York es que hay tiendas tan diferentes y con todo lo imaginable, que aunque no quieras, acabas comprando!